Al final, he logrado poner en marcha el Time Machine.
Como no quería perder los datos que tenía en mi sistema de archivos FAT32, decidí reducirla de tamaño.
Para ello reinicié el Mac y arranqué desde mi DVD de Ubuntu 7.10 Gutsy Gibbon (gracias, ShipIt) y redimensionarlo de 465 GB a 300. Una vez hecho esto, reinicié y arranqué desde mi Mac OS X 10.5.2. Pero, oh sorpresa, OSX seguía viéndo el sistema de archivos como de 465 GB.
Así que apagué el disco, lo pinché en el PC y creé una partición sin formato mediante la consola de administración de Windows XP.
Al fin, OSX veía el disco como particionado y me dejó crear un nuevo sistema de archivos.
Por lo que he podido ver, tras tirarse un par de horas haciendo la imagen inicial, Time Machine funciona a las mil maravillas: puedo ver los ficheros que he borrado/movido en cualquier momento. Me gusta el invento este.
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